Ciclismo de pista: Lucas Vilar clavó 9.854 y entró entre los cuatro mejores de la clasificación del sprint, con tres argentinos metidos en la ronda de eliminación
El velódromo de Santa Fe 2026 abrió la mañana con la clasificación del sprint masculino y la Argentina colocó a sus tres representantes en la siguiente instancia. Lucas Vilar registró 9.854 en los 200 metros lanzados —el mismo tiempo que el venezolano Andrés Torres— y quedó tercero, Juan Rodríguez fue quinto con 9.993 y Matías Murillo entró duodécimo. En el ómnium femenino, Julieta Benedetti terminó cuarta en el scratch.

Ficha técnica del evento
XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026
Velodromo Invencible, Rafaela
Vilar 9.854 (3.o), Rodriguez 9.993 (5.o) y Murillo 10.446 (12.o) a octavos del sprint; Benedetti 4.a en el scratch
El ciclismo de pista entró en una de sus jornadas más cargadas de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y la mañana dejó a la Argentina bien posicionada en dos frentes distintos.
El primer turno fue para la clasificación del sprint masculino, esa prueba brutal en la que cada corredor tiene una sola oportunidad: 200 metros lanzados contra el reloj, y el tiempo define todo el cuadro posterior. La referencia la puso Colombia, que copó los dos primeros lugares con Cristian Ortega (9.657) y Kevin Quintero (9.768), dos velocistas de nivel internacional que llegaban como los grandes candidatos.
Detrás apareció Lucas Vilar. El argentino detuvo el cronómetro en 9.854 segundos, exactamente el mismo registro que el venezolano Andrés Torres, y ambos quedaron compartiendo el tercer lugar de la clasificación. Bajar de los 9.9 en una pista sudamericana no es un detalle menor y le asegura a Vilar un cruce favorable en la ronda de eliminación directa.
Juan Rodríguez completó la buena mañana argentina con 9.993, que lo dejó quinto y también entre los mejores del lote. Matías Murillo, el tercer representante nacional, marcó 10.446 y entró duodécimo. Los tres se metieron en los octavos de final, que arrancaron a las 11:45 y estaban en desarrollo al cierre de esta nota.
El sprint es una prueba de puro instinto: a partir de los octavos ya no importa el cronómetro sino el mano a mano, la lectura de la carrera, quién se anima a picar primero y quién aguanta arriba de la pista esperando el momento. Con tres corredores adentro, la Argentina tiene más de una carta para jugar.
La otra historia de la mañana estuvo en el ómnium femenino, la prueba combinada que reparte una sola medalla después de cuatro carreras distintas. La primera de ellas, el scratch, la ganó la colombiana Lina Hernández, seguida por la venezolana Verónica Abreu y la chilena Scarlet Cortés. Julieta Benedetti, la representante argentina, cruzó cuarta en un pelotón de siete corredoras.
Un cuarto puesto en la primera de las cuatro pruebas la deja todavía con todo por jugar: el ómnium se define por puntos acumulados y las carreras siguientes —la tempo, que arrancaba a las 12:00, la eliminación y la carrera por puntos final— suelen mover el tablero de manera radical. La carrera por puntos, sobre todo, puede dar vuelta cualquier clasificación.
El velódromo viene siendo uno de los escenarios más productivos para la Argentina en estos Juegos, y la jornada del lunes todavía tiene mucha tela por cortar.