Eduardo Sepúlveda ganó la Oita Urban Classic en Japón: fue su tercera victoria UCI del año y la cerró al sprint
El sanjuanino se impuso en los 150,8 kilómetros de la clásica japonesa con un tiempo de 3h19m53s. Ganó al sprint desde el grupo de cabeza, por delante de los australianos Noah Blannin y Elliot Schultz. Corre para el equipo chino Li Ning Star y es su tercer triunfo internacional en 2026.

Eduardo Sepúlveda ganó la Oita Urban Classic, en Japón. Fue el domingo 4 de octubre, sobre 150,8 kilómetros, y la cerró al sprint desde el grupo que se jugó la carrera adelante.
Su tiempo fue de 3 horas, 19 minutos y 53 segundos.
Detrás quedaron dos australianos: Noah Blannin, del Cache Bodywork, segundo, y Elliot Schultz, del Victoire Hiroshima, tercero. Cuarto entró Luke Mudgway.
Sepúlveda corre para el Li Ning Star, un equipo chino.
No es una victoria suelta
Lo escribió él mismo después de cruzar la meta: "Linda forma de (casi) terminar la temporada. ¡Tercera victoria UCI este año!"
Eso es lo que hay que subrayar. No ganó una carrera: ganó la tercera del año.
En el ciclismo de ruta, ganar es rarísimo. Una carrera larga la terminan ciento y pico de corredores y gana uno solo. Un ciclista profesional puede tener una temporada entera buena, con mucho trabajo y buenos puestos, y no ganar ni una vez. Tres victorias en un año es una temporada muy sólida.
Y agregó algo que define cómo se gana en este deporte: "Trabajando juntos, todo es más fácil, ¡gracias equipo!"
Por qué eso no es una frase de compromiso
Acá conviene explicar algo que desde afuera no se ve: el ciclismo parece un deporte individual pero no lo es.
El que gana cruza solo la línea, sí. Pero para llegar ahí, sus compañeros pasaron la carrera entera haciéndole el trabajo sucio: yendo adelante para cortar el viento, cerrando los intentos de fuga de los rivales, alcanzándole comida y bidones, y gastándose las piernas para que él llegue entero al final.
El que va atrás de otro corredor gasta bastante menos energía que el que va adelante. Esa es toda la lógica del deporte. Un equipo entero se funde para que uno solo llegue fresco a los últimos quinientos metros.
Por eso, cuando un ciclista gana y lo primero que hace es agradecerle al equipo, no está siendo educado: está describiendo lo que pasó.
Qué es una clásica
En el ciclismo hay dos formatos grandes.
Están las vueltas por etapas, como el Tour de Francia: se corren muchos días seguidos y gana el que menos tiempo suma en total.
Y están las clásicas: una sola carrera, un solo día. Se larga a la mañana, se llega a la tarde, y el que cruza primero ganó. No hay revancha ni forma de recuperar lo perdido al día siguiente.
Eso las hace completamente distintas de correr. En una vuelta por etapas se administra. En una clásica no se administra nada: si te quedás cortado en el momento equivocado, se terminó.
La Oita Urban Classic es una clásica japonesa, y se corrió sobre un recorrido urbano.
Cómo se define un sprint
Sepúlveda no ganó escapado: ganó al sprint, dentro del grupo que llegó adelante.
Un sprint de ciclismo son los últimos cientos de metros a más de sesenta kilómetros por hora, con los corredores pegados entre sí, buscando la rueda del de adelante para ir protegidos del viento hasta el último momento posible.
Lo difícil no es la velocidad: es elegir cuándo salir. Si arrancás muy temprano, te quedás sin piernas en los últimos metros y te pasan todos. Si arrancás muy tarde, no te alcanza el espacio.
Son decisiones que se toman en un segundo, encerrado entre bicicletas, después de tres horas y media de carrera.
El cierre de la temporada
Él mismo lo puso entre paréntesis: "casi" terminar la temporada. Le queda algo más de calendario.
Pero con tres victorias UCI ya tiene el año resuelto, y lo cierra ganando del otro lado del mundo.