Guido Justo firmó una batalla memorable ante Barrios Vera en Curitiba: remontada en tres horas, primera victoria en el historial y el sueño del Top 200
El tenista marplatense batalló durante dos horas y 59 minutos para revertir un inicio adverso y derrotar al chileno Tomás Barrios Vera por 4-6, 6-4 y 6-3 en las semifinales del Challenger de Curitiba.

Ficha técnica del evento
ATP Challenger de Curitiba (Brasil), Polvo de Ladrillo.
4-6, 6-4, 6-3.
En una tarde de altísima intensidad física y templanza mental, Guido Iván Justo (#239 del ranking ATP y octavo preclasificado del torneo) inscribió su nombre en la gran final del Challenger de Curitiba, Brasil. Sobre la superficie de polvo de ladrillo del certamen sudamericano, el tenista argentino tuvo que emplearse al máximo durante dos horas y 59 minutos de juego para concretar una remontada de enorme jerarquía frente al chileno Tomás Barrios Vera (#135 ATP y segundo favorito al título), imponiéndose con parciales de 4-6, 6-4 y 6-3.
El triunfo no solo representa uno de los capítulos más valiosos en la carrera del jugador nacido en Mar del Plata, sino que además le permitió sacarse una espina histórica: era la tercera vez que cruzaba raquetas con el oriundo de Chillán en el circuito profesional, tras haber caído previamente en el Challenger de Florianópolis 2023 y en el Challenger de Concepción 2026. Esta vez, a fuerza de solidez desde el fondo de la pista y una agresividad constante sobre el servicio rival, Justo logró revertir la tendencia y anotar su primer festejo en el historial personal.
Un inicio adverso en un primer set táctico y desgastante
El partido comenzó con una dinámica sumamente exigente desde los intercambios de fondo de cancha. En el primer parcial, que se extendió por 56 minutos, Barrios Vera hizo valer su experiencia en la categoría e impuso un ritmo cansino pero efectivo, buscando variar alturas con tiros con mucho top-spin para neutralizar la aceleración de la derecha del argentino.
El chileno aprovechó la efectividad de su primer servicio (69% de primeros saques en el partido) para tomar la iniciativa y generar las primeras diferencias. A pesar de los esfuerzos de Justo por mantenerse prendido en el marcador, Barrios Vera fue sumamente efectivo al convertir dos de las tres oportunidades de quiebre que dispuso en el set. Con un juego ordenado y un revés cortado que incomodó los apoyos del bonaerense, el segundo sembrado cerró el parcial por 6-4, dejando a Justo contra las cuerdas y obligado a ajustar su propuesta táctica.
La reacción en el segundo set: agresividad en el resto y quiebres cruzados
Far de amedrentarse por la desventaja, Guido Justo saltó al segundo capítulo con una postura mucho más decidida a tomar el protagonismo de los rallies. La paridad fue absoluta en el desarrollo del juego, transformando el set en un verdadero choque de estilos de más de una hora de duración (1h02m).
La clave del parcial estuvo en la capacidad del argentino para castigar el segundo saque del chileno. Incrementando la potencia de sus devoluciones de drive, Justo comenzó a forzar errores prematuros en la construcción de juego de Barrios Vera. El set se convirtió en una montaña rusa emocional con quiebres de servicio de ambos lados: mientras el chileno logró romper en dos oportunidades, el marplatense generó una presión agobiante sobre la línea de fondo que le permitió disponer de múltiples break points.
Justo concretó tres quiebres sobre el saque de su rival en momentos neurálgicos, exhibiendo una fortaleza mental notable para sostener sus turnos de saque cuando el marcador apretaba. Con un 6-4 a favor, el argentino emparejó las acciones tras dos horas de desgaste absoluto, llevando la definición a un tercer set definitivo.
Dominio absoluto en el parcial decisivo para sellar el boleto a la final
En el tercer set (1h01m), la preparación física y el despliegue del argentino terminaron por inclinar definitivamente la balanza. Mientras el desgaste acumulado comenzaba a mellar la movilidad de Barrios Vera, Justo mantuvo la intensidad de sus tiros y continuó lastimando con su revés paralelo.
Las estadísticas finales del partido reflejan la mínima diferencia que existió entre ambos contendientes: de un total de 195 puntos disputados en las tres horas de contienda, Justo se adjudicó 99 contra los 96 de su oponente. Sin embargo, la gran virtud del argentino residió en la generación de oportunidades: generó un total de 16 chances de quiebre a lo largo del encuentro, logrando convertir 6 de ellas (43%), mientras que Barrios Vera aprovechó 5 de sus 10 posibilidades.
Además, Justo estuvo brillante en el apartado de la devolución, ganando el 45% de los puntos jugados con el saque del chileno (43 de 96), un guarismo decisivo para inclinar el tramo final del partido a su favor con un incontestable 6-3.
El camino impecable en Curitiba y la gran oportunidad del Top 200
La victoria ante Barrios Vera no hace más que reconfirmar la semana soñada que está completando Guido Justo en territorio brasileño. Cabe destacar que el argentino había alcanzado las semifinales del torneo exhibiendo un andar perfecto y arrollador, habiendo superado sin ceder un solo set al uruguayo Franco Roncadelli en primera ronda, al local Pedro Sakamoto en octavos de final y a su compatriota Gonzalo Villanueva en la instancia de cuartos.
Con este triunfo heroico, Justo sacó pasaje para disputar su tercera final en el circuito ATP Challenger Tour en lo que va de la temporada 2026. Más allá de la posibilidad latente de sumar un nuevo trofeo a sus vitrinas, el partido decisivo del domingo tendrá un ingrediente extra de enorme impacto para su carrera profesional: en caso de proclamarse campeón en Curitiba, el tenista de 28 años sumará los puntos necesarios para romper por primera vez la barrera del Top 200 del ranking mundial ATP, consolidando el mejor momento de su vida deportiva.